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miércoles, 10 de junio de 2009

Psiquiatría Y Psicología Del Paciente Con Cáncer

miércoles, 10 de junio de 2009

Comprender el significado particular que la enfermedad tiene para cada uno de los pacientes con cáncer y sus familias. Qué es lo que motiva sus actitudes y conductas, qué recursos intra e interpersonales utilizan frente a su padecimiento, cómo son afectados psicosocialmente por los diversos tratamientos que realizan y cuáles son los Trastornos Psiquiátricos que padecen según las distintas localizaciones y momentos de la enfermedad, así como diversos aspectos de la comunicación de la información.

Para los profesionales que se dedican a la Psicooncología, ya sean Médicos o Lic. En Psicología, se propone una forma de evaluación del paciente con cáncer y un modelo de informe al equipo médico. También se presentan detalladamente dos modalidades de tratamiento psicoterapéutico para pacientes oncológicos y los psicofármacos que pueden utilizarse con más beneficio, en esta enfermedad.

Además se plantean algunos modelos teóricos psicológicos de aplicación en Psicooncología y la relación existente entre el cáncer y otros aspectos tales como: el estrés, la depresión, el dolor, el suicidio, la personalidad, la inmunidad, la resiliencia, la adaptación positiva y la conducta sexual.

El objetivo fundamental de la Psicooncología es comprender y tratar aspectos emocionales de pacientes oncológicos para mejorar su calidad de vida, entendida ésta como un conjunto de tres factores: estado físico, bienestar emocional y funcionamiento socio-familiar-ocupacional o escolar.
Las áreas en las que trabaja la psicooncología son Atención a pacientes y sus familiares, Intervención ante el diagnóstico y en la evolución de la enfermedad, Manejo del dolor, Tolerancia a los tratamientos, Sexualidad, Cuidados Paliativos, Enfrentamiento a la muerte, Duelo y adaptación a la pérdida del ser querido.

El psicooncólogo trabaja desde un principio apoyando, orientando y acompañando al paciente, a la familia y al equipo médico durante el proceso. En la primera etapa que sería el diagnóstico se trata de recibir y contener al paciente y a su familia las emociones provocadas por el médico especialista. Durante el tratamiento se informa al paciente y a su familia los cambios que se deberán enfrentar por el tratamiento, incentivar las redes de apoyo, crear instancias para liberar las emociones, mejorar la calidad de vida, etc.

Cuando ha sido exitoso el tratamiento se guía al paciente para la reinserción en la vida social y laboral. Pero cuando no sucede esto, el apoyo psicológico se orienta en el contexto de los cuidados paliativos, entre lo que se destaca el manejo del dolor, la orientación y apoyo al cuidador y a la familia, el apoyo para enfrentar la proximidad de la muerte, y todo aquello que permita mejorar su calidad de vida y morir en paz.

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sábado, 23 de febrero de 2008

EL ROL DEL PSICÓLOGO EN ONCOLOGÍA

sábado, 23 de febrero de 2008

Las alarmantes revoluciones científicas, las crisis sociales y todos los avatares que con el desproporcionado crecimiento de la especie humana, se observan día tras día, han hecho cada
vez más inminente el trabajo del psicólogo en diversas áreas, entre ellas las de la clínica y la salud, porque el concepto del paciente ha cambiado radicalmente para dar lugar al
análisis e intervención del mismo en un sentido biopsicosocial, es decir, como ser humano.
Los avances en el conocimiento del significado emocional, interpersonal, familiar, vocacional y
funcional de los problemas experimentados por cada persona y el cómo estos problemas
afectan su salud, calidad de vida y recuperación han dado como resultado la creación de una
subespecialidad de la psicología denominada Oncología Psicosocial o Psicooncología Los intereses de la psicooncología están fundamentados en tres pilares básicos de
los cuales se desprenden toda una serie infinita de actividades y funciones. Ellos son: (1) El paciente, (2) la familia y (3) el personal. Por razones de espacio, se hará énfasis
exclusivamente en el rol del psicooncólogo con el paciente y de manera indirecta, no completa, con la familia.
La calidad de vida: Esencia de la psicooncología
Sin lugar a dudas, el principal objetivo de la psicooncología está dirigido a proporcionar calidad de vida al paciente con cáncer y a su familia. De éste, se desprende una serie infinita de
intereses que pueden ser comprendidos como objetivos específicos, de carácter necesariamente
interdependiente, y que necesariamente deberán ser considerados para la evaluación y la intervención del paciente oncológico.
La persona, no el cáncer
Curiosamente, trabajar con el paciente con cáncer pareciera ser un sinónimo de trabajar con el cáncer y por ende con la muerte. Definitivamente, una de las tareas de la psicooncología se
fundamenta en la Tanatología, pero no todas ni cada una de ellas. Es cierto que la mortalidad es significativa, pero no todos mueren y lo más importantes, ninguno de ellos está muerto cuando
llega a manos del psicólogo.
l Impacto diagnóstico: Se refiere a las reacciones comportamentales que genera en el
paciente el haber sido informado de que tiene cáncer. La manifestación comportamental
más común de la respuesta al mencionado impacto, es la crisis. Este estado (pues está limitado en el tiempo) se caracteriza por una verdadera perturbación emocional y por un
completo desorden cognoscitivo que inhiben la posibilidad de generar estrategias de afrontamiento. En estos momentos, el paciente es lo suficientemente vulnerable y por ello, la ejecución del psicólogo resulta esencial para lograr el enganche del mismo a las posibilidades intervención.
l Impacto pronóstico: Sin lugar a dudas, el temor más grande con el que se enfrenta el personal de la salud está determinado por el momento en que el paciente cuestiona acerca del tiempo que le queda por vivir. Por obvias razones, las conductas evitativas
gobiernan este tipo de situaciones provocando un alto sufrimiento en el paciente y su familia. Graves ideas irracionales se manejan alrededor del pronóstico de una enfermedad cuando éste es negativo. Frases como "Si ella llega a saber que tiene cáncer, se muere", pueden ilustrarlo. En realidad, no existe ninguna evidencia de que la verdad precipite la muerte (aunque debe haber siempre una evaluación psicológica previa del estado afectivo-emocional del paciente -que permita descartar estados o trastornos depresivos y/o trastornos de ansiedad-, su estado mental,etc.), pero sí existe aquella que demuestra
que la conspiración del silencio (estrategias y esfuerzos del paciente y/o familiares y/o sanitarios destinados a evitar que alguna de las partes involucradas conozcan el diagnóstico y/o pronóstico de la enfermedad), incrementa los niveles de ansiedad y depresión en los pacientes, afectando significativamente, su calidad. De hecho, a medida
que avanza la enfermedad, la conspiración del silencio suele ser multidireccional entre paciente, familia y sanitarios.
El paciente tiene derecho a saber lo que está pasando y el médico, el deber de
comunicárselo para hacer un verdadero equipo y afrontar la enfermedad adecuadamente.

l Cuidados Paliativos: Aunque en un primer momento la intención del médico oncólogo o hematólogo es el de curar, lo cierto es que por diversas variables, este objetivo muchas veces no es posible. La oncología clínica se plantea unos objetivos bien precisos: (1)
Curar al paciente; (2) aumentar la supervivencia; (3) dilatar los intervalos libres de enfermedad; (4) mejorar la calidad de vida y aliviar los síntomas (González Barón, 1996).
Sin embargo, cuando las alternativas se agotan y el primer objetivo no es posible, toda la lucha se dirige a lograr los demás, poniendo como pilar, el cuarto de ellos. Luego, la medicina paliativa no es antagónica a la actitud curativa, sino complementaria a ésta. Por ende, no es exclusiva del paciente terminal y por lo mismo debe romperse esa asociación directa a esta situación. De hecho, el objeto de estudio de la Medicina Paliativa es el hombre enfermo y la preservación de su dignidad. Así que el papel del psicólogo a este nivel está encaminado a detectar y suplir las necesidades psicológicas de la persona cuya
condición física no admite ser curada y proporcionar tratamiento de soporte a nivel afectivo emocional, desarrollando y manteniendo habilidades que le permitan trabajar por un buen vivir y eventualmente, por un buen morir a través de la elaboración del duelo.
l Manejo del dolor por cáncer: El dolor es sin duda, el síntoma más temido por el
enfermo oncológico, su familia y el equipo de salud. Debe aclararse que no es exclusivo de la etapa terminal, pero que realmente sí produce un significativo deterioro físico y psicológico en el paciente, llevándolo a presentar respuestas atípicas (en relación con el comportamiento del paciente oncológico) como agresión e irritabilidad y disminución en la
comunicación..
Entre el 70% y el 90% de todos los dolores producidos por el cáncer pueden ser controlados con medicación oral. No obstante, para aquellos pacientes cuyo dolor no responde a esta estrategia, los procedimientos invasivos (agentes neurolíticos, bloqueos del sistema nervioso autónomo, bloqueos de los nervios periféricos, procedimientos
neuroquirúrgicos, terapias intraespinales, entro otros) tienen un papel importante en el control del dolor. Independientemente de que el dolor por cáncer tenga un origen eminentemente biológico, no puede obviarse la dimensión subjetiva que lo caracteriza y por ende la influencia de las diferencias individuales sobre su percepción.
l Acompañamiento al paciente terminal : El trabajo con pacientes terminales ha sido uno de los grandes puntos de referencia del rol del psicólogo en oncología. Aunque es una fuente importante de satisfacción, ha sido también generadora de una serie de percepciones negativas por parte tanto de la comunidad médica como de la psicología. Es decir, trabajar con personas terminales en algún momento se ha asociado con el trabajo del sacerdote o los voluntarios. Hay que partir del hecho que no se trata de una obra de caridad, que el trabajo del psicólogo es esencial en esta fase de la enfermedad porque es él quien ha tenido la preparación suficiente para abordar, de manera profesional, las diferentes consecuencias psicológicas que conlleva el hecho de enfrentarse a la muerte.
l Casos especiales: Existen tres subpoblaciones entre los pacientes con cáncer que han sido descritas como especiales por sus características: Los niños, las personas con SIDA y
y los supervivientes del cáncer. En realidad, los motivos por los cuales desde la psicooncología se denominan como poblaciones especiales, radica en las características particulares de su comportamiento en relación con el grupo de pacientes oncológicos: (1)
Los niños por la comprensión de la enfermedad que está determinada por su edad y por los efectos que ejerce sobre su comportamiento el comportamiento de sus padres, amigos y allegados y el mismo personal sanitario, entre otros. (2) Las personas con SIDA que desarrollan cáncer, por las diferentes variables psicosociales que afectan su
comportamiento y por las consecuencias neuropsiquiátricas que implica la enfermedad y que hace que la intervención psicológica sea completamente distinta a la del paciente con
cáncer. (3) Los supervivientes del cáncer, porque deben aprender a vivir con el recuerdo y el temor de posibles recaídas, porque en muchas ocasiones han perdido el rol social que tenían, porque muchas veces deberán rehabilitarse de posibles amputaciones, cirugías y
secuelas irreversibles del tratamiento, etc.

Mayores informes: Abacolombia

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viernes, 7 de diciembre de 2007

El Apoyo Psicooncológico Puede Ayudar Al Paciente

viernes, 7 de diciembre de 2007


En muchas ocasiones cuando nos preguntamos acerca de la funcionalidad del acompañamiento psicológico en los pacientes oncológicos, quizás algunos no identificamos inmediatamente aquellos beneficios, otros con facilidad por lo contrario podrían manifestar algunos de ellos.

Científicamente se ha comprobado que el apoyo psicooncológico favorece a los pacientes de la siguiente manera:

Para superar el temor y aplicarlos en la lucha contra la enfermedad.
Superar fases depresivas y a reforzar su voluntad
de vivir.
Conocer técnicas de relajación y aplicarlas con fines
de estabilización emocional.
Ganar seguridad en la gestión de la enfermedad
La fuerza de luchar contra la enfermedad.
Encontrar los medios de llevar esta nueva situación
en pareja ó en el seno familiar.

El apoyo psicooncologico puede contribuir a evitar una recaída es un tema muy controvertido.En ningún caso se deben tener falsas expectativas en
este sentido.

La experiencia muestra que gracias a la ayuda psicológica los
pacientes aprovechan la enfermedad para superar problemas
anteriores al diagnostico y relativos a la pareja, y a la familia. Esto puede mejorar considerablemente la calidad de vida.

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martes, 4 de diciembre de 2007

Aprender a ser feliz

martes, 4 de diciembre de 2007

La felicidad es seguramente el reto más anhelado por los individuos que cohabitan en las sociedades modernas, los expertos anuncian que se puede aprender a tener un estado mental positivo, que redundaría automáticamente en beneficios para nuestro organismo.

Muchos estados negativos, que pueden incluso cumplir criterios de trastorno mental, pueden interpretarse como malos aprendizajes que han llevado al individuo a dicho estado. De igual manera, somos capaces de desaprender funcionamientos que nos son negativos y aprender otras formas mejores de funcionamiento a afrontamiento.

La ciencia psicológica cada vez se está centrando más en investigar las fuentes del bienestar y la satisfacción y en devolvernos una imagen más equilibrada del ser humano a nivel psicológico, reflejando no sólo las debilidades sino también las fortalezas.

Claves para la felicidad
  • Sabemos que nadie nace desdichado, de modo que si se aprende a ser infeliz, seguro que se puede aprender a ser más dichoso.
  • Las relaciones íntimas y plenas con otras personas son una de las claves más importantes, pues al fin y al cabo somos animales sociales.
La felicidad es sinónimo de salud y cada vez son más las evidencias científicas que así lo atestiguan.

Un estado mental positivo ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares, oncológicas y psicológicas.

Un estado emocional positivo se asocia a un sistema inmunológico más potente (más defensas), una mejor capacidad de responder a situaciones estresantes y recuperarse de ellas, así como a una menor probabilidad de sufrir trastornos psicopatológicos, como la depresión y la ansiedad).

Además, las emociones positivas y el optimismo benefician a las personas que han padecido ciertas enfermedades.


Los pacientes ancianos que tienen más factores de riesgo y/o trastornos concomitantes, sufren menos readmisiones al hospital durante los tres meses posteriores si son más felices.

Mayor información: PORTALES MEDICOS

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lunes, 26 de noviembre de 2007

INFORMACIÓN SUMINISTRADA AL PACIENTE ONCOLÓGICO

lunes, 26 de noviembre de 2007

Podemos clasificar la información que el médico debe suministrar de la siguiente manera:

a. Información suministrada al paciente.

b. Información suministrada a los familiares..

c. Información suministrada a otros médicos y demás profesionales de la salud (psicoterapeutas, enfermeras, etc.) que atiendan al paciente.

d. Información suministrada a las instituciones que intervienen en el tratamiento del paciente, u a otras a las que se la deba brindar.

  • PREGUNTAS Y RESPUESTAS

En el terreno de la información, se dice comúnmente que el médico da información al enfermo y/o a sus familiares; por ejemplo, acerca de si el paciente tiene o no un tumor. La comunicación médico-paciente incluye diversas situaciones que pueden analizarse así:

a. El médico informa cuando suministra un conocimiento racional respondiendo a una pregunta definida del paciente. Por ejemplo:

"Doctor, ¿qué es lo que tengo?"

"Médico: Ud. tiene un tumor benigno en la mama, del tamaño de una uva."

b. El medico; interpreta; cuando, ante la demanda del paciente, no responde a la formulación racional, sino a lo que ella alude: a su pregunta
inconsciente. Por ejemplo:

"Paciente: Doctor, ¿qué me irá a suceder?

"Médico: Ud. teme por su futuro, y especialmente por el de su familia, si a Ud. le llega a pasar «algo malo»;

c. El médico; transmite una ideología; propia o del grupo social al cual pertenece, cuando el paciente solicita algún tipo de alivio a su mal. Por ejemplo:

"Paciente: Doctor, no puedo soportar al paciente que está en la cama de al lado"

"Médico: Debemos ser tolerantes, ya que los médicos hacemos todo lo posible para ayudarlos"

"Respuesta en la cual se utiliza una ideología de tolerancia, en lugar de otra diferente, por ejemplo, una ideología egoísta, que determina no soportar lo que molesta

La Pregunta; surge en algún momento del contacto con el enfermo, con sus familiares, con otros profesionales del arte de curar, con las instituciones. El médico sabe que La Pregunta; está siempre, y que en algún momento va a aparecer. Esta pregunta puede referirse a:

1. El diagnóstico; en resumen, se trata de si el paciente tiene un tumor o no;

2. El pronóstico terapéutico, que en concreto alude a si hay posibilidades o no de curación;

3. El pronóstico (estimación) de sobrevida; que, en sustancia, atiende a cuánto tiempo (más) va a vivir el paciente;

4. Las condiciones de sobrevida; que, en definitiva, versan acerca d las consecuencias de la enfermedad misma;

5. Las condiciones de la terapéutica, que, en suma, se refieren las consecuencias de la quimioterapia, radioterapia y cirugía; actualmente, también de ciertas terapias experimentales, entre ellas las genéticas-, abstracción hecha de otras terapias médicas alternativas no convencionales, y aún de ciertas intervenciones de apoyo a tratamientos médicos, algunas de las cuales, aunque pueda a algunos resultarle curioso, son avaladas por profesionales del arte de curar.

6. El dolor (sufrimiento) y sus; posibilidades de combatirlo o no;

Ante ello, resulta indefectible señalar aquí que La Pregunta, según los conocimientos psicoanalíticos, tiene un contenido manifiesto y otro latente, lo que quiere decir que la demanda del paciente se refiere al mismo tiempo a dos cosas: a una concreta y racional, y a otra que alude (implícitamente) y es afectiva.

Por ejemplo, si el paciente dice:;Doctor, ¿cómo me encuentro hoy?, por un lado, se refiere a algo concreto, médico; v.gr., si el tumor está más hinchado; o no, si subió la fiebre, si tal o cual análisis salió bien, etc. Y por el otro lado, alude a si el médico se acordó de él, si se preocupa (o realmente ocupa) por (de) él, si está haciendo todo lo posible, etc.

  • ANGUSTIA, VERACIDAD E IDENTIDAD

Debemos señalar que frente a la angustia de lo desconocido obran distintos mecanismos psicológicos, que podemos clasificar así:

a. Ignorancia: Esto es, el paciente y/o sus familiares no sabe algo que todos saben¿qué es un tumor?

b. Negación: El paciente y/o sus familiares, teniendo un determinado conocimiento, dice que no lo tiene. Por ejemplo, frente al diagnóstico del médico, un familiar dice que no puede ser.

c. Ilusión: Es decir, el paciente y/o sus familiares supone situaciones imposibles. Por ejemplo, y es muy frecuente, recurrir a una curandera como medio terapéutico

d. Forclusión: Que consiste en borrar un sector de la realidad, instituyéndose así una situación delirante. Por ejemplo, el paciente que dice estar bien; (habiéndosele diagnosticado un ineo), rechazando toda posibilidad terapéutica.

Es así como se crean situaciones muy complicadas, en las cuales se encuentran grandes dificultades para la actuación del médico; por ejemplo, abandono de tratamientos, negación infundada a efectuar las indicaciones a rechazar intervenciones claramente útiles.

INFORMES: PSICOONCOLOGIA.CL


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martes, 18 de septiembre de 2007

martes, 18 de septiembre de 2007

¿Podría la psicoterapia curar el cáncer?

La ciencia médica y psicológica están divididas al respecto. Desde luego que nadie que trabaje ética y científicamente, está en capacidad de afirmar que solamente la psicoterapia por sí sola, podría intentar curar un tumor. Pero, ¿podría contribuir como tratamiento coadyuvante?. “No sirve para nada”, dicen unos oncólogos. “Es absolutamente fundamental”, dicen otros. Uno de los principales defensores a nivel mundial de esta ultima postura es el Dr. Alastair Cunningham (ver adelante), investigador senior de la universidad de Toronto y del Centro de cancerología de Ontario (Canadá), él sustenta sus afirmaciones en más de 20 años de rigurosas investigaciones científicas. El “corpus” teórico y de intervenciones psicoterapéuticas derivadas de estas investigaciones, ha contribuido a la generación de una nueva sub especialidad: La Psicooncología.


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La Psicooncología

Ahora que el cáncer ha dejado de considerarse una enfermedad mortal para convertirse en un trastorno crónico, muchas veces curable, el reto de los especialistas no es solo salvar o prolongar la vida de los pacientes, sino en la forma cómo este propósito se logra. Este cambio ha dado lugar a que las consideraciones sobre la calidad de la vida ofrecida al paciente ocupen el primer lugar de los objetivos terapéuticos. Ningún grupo de factores es tan importante al considerar la calidad de vida como los factores emocionales.

Aunque siguen existiendo controversias entre diferentes grupos de investigadores sobre el real papel de la psicoterapia en la sobrevida de los pacientes con cáncer, ya nadie duda el enorme beneficio que les aporta tanto a ellos, como a sus familiares y a los mismos equipos terapéuticos, el manejo concomitante de los factores emocionales, psicológicos y espirituales que tanta incidencia tienen en la calidad de la vida. De la variada y compleja interacción de estos factores emocionales se ocupa una nueva especialidad denominada la Psicooncología.


La Psicooncología es una especialidad interdisciplinaria que atiende a los individuos enfermos de cáncer y a sus familiares. Abarca el trabajo en equipo de psicólogos, psiquiatras, enfermeras, trabajadoras sociales, médicos, oncólogos y radioterapeutas; busca la atención y el manejo de los aspectos emocionales relacionados con la vivencia del cáncer.


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lunes, 13 de agosto de 2007

PSICOONCOLOGIA Y FASES DE AYUDA

lunes, 13 de agosto de 2007

El cáncer suele generar diversos cambios, a nivel personal, familiar, escolar, laboral, social y espiritual.

Ante esta situación, la Psicooncología, especialidad que ofrece soporte a los pacientes afectados de cáncer, a los familiares y profesionales de la salud, ayudando a manejar los cambios que se generan a lo largo de la enfermedad.

El rol del psicooncólogo y sus intervenciones varían, dependiendo de la fase en que se encuentre el paciente con su enfermedad, además de las características individuales y demandas de cada caso.

Comprende principalmente tres fases: prevención, intervención terapéutica y rehabilitación, y cuidados paliativos.

  • Fase de diagnóstico. Se caracteriza por ser un período de mucha incertidumbre y presentar emociones como: ira, negación o culpa; tanto el paciente como la familia se encuentran en un estado de impacto psicológico intenso o choque. Se presentan diferentes emociones, como ira, negación o culpa. La intervención del psicooncólogo consiste en detectar las necesidades emocionales, psicológicas, sociales y del paciente y su familia, de igual manera ofrecer apoyo a estos.
  • Fase de tratamiento. La calidad de vida del paciente se puede ver comprometida, por los efectos secundarios de los diversos tratamientos a los que esté sometido.

Algunos de los efectos secundarios son: alteraciones en la imagen corporal, malestar físico, dolor, ansiedad, entre otros.

La intervención del psicooncólogo en esta fase radica principalmente en potenciar estrategias de afrontamiento, que permitan ayudar a la adaptación del paciente y su familia.

  • Fase de intervalo libre de la enfermedad. La amenaza de volver a presentar la enfermedad aumenta, debido a los controles médicos que suelen realizarse en esta etapa.

La intervención del psicooncólogo en esta fase se basa en facilitar la expresión de miedos y preocupaciones, tanto del paciente como de sus familiares.

  • Fase de supervivencia. Mediante el apoyo psicológico, se procura facilitar la adaptación del paciente a las secuelas físicas, sociales y psicológicas que la enfermedad haya podido generar.
  • Fase de recidiva. Se caracteriza por un estado de choque aún más intenso que el que suele experimentarse en la fase de diagnóstico.

La intervención del psicooncólogo en este periodo consiste en abordar y tratar los estados depresivos que puedan generarse.

  • Fase final de la vida. En esta etapa se aborda al paciente mediante tratamiento paliativo, es decir, el objetivo de la terapia cambia de curar a cuidar.

La intervención del psicooncólogo se basa en ofrecer una mejor calidad de vida al paciente y a los familiares.

Para ello es necesario detectar y atender las dificultades psicológicas y sociales que puedan presentar.

MAYORES INFORMES : AQUICHAN.UNISABANA

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lunes, 30 de julio de 2007

CALIDAD DE VIDA EN ONCOLOGÍA

lunes, 30 de julio de 2007

En la actualidad, uno de los grandes esfuerzos de los Servicios de Oncología es mejorar la calidad de vida de los pacientes con enfermedad oncológica

La calidad de vida en el paciente oncológico se ha convertido en un factor de gran trascendencia. Tan importante es ofrecer los mejores tratamientos como evitar que la vida cotidiana de los enfermos se vea comprometida y se pueda restaurar en la medida de lo posible el bienestar de estas personas.

Para conseguir los resultados más óptimos es importante que el médico forme parte de un equipo multidisciplinar para abordar estos problemas. La formación de estos profesionales cada vez está más enfocada al intento de la mejora del bienestar del paciente, ya que dentro del programa de formación de oncólogos se incluyen rotaciones por las Unidades de Cuidados Paliativos, Unidades de atención domiciliaria, control hospitalario y ambulatorio de pacientes, y rotaciones específicas por otras disciplinas.

Son muchos los problemas que pueden surgir a lo largo de la enfermedad oncológica, y que conllevan un deterioro de la calidad de vida del paciente oncológico. Los más frecuentes son la anemia, el dolor, la anorexia, la pérdida de peso, la depresión. Existen otros muchos problemas no médicos que también interfieren en el bienestar del enfermo, como su relación con el entorno, la pérdida de la imagen corporal, la introversión, la inmovilidad o la dependencia con el hospital a causa de los ingresos periódicos.

Un ejemplo de esto son los cuidados continuos en el tratamiento integral del cáncer o la anemia en el paciente oncológico entre otros muchos. La anemia es un efecto secundario muy común en pacientes con enfermedad tumoral y se suele producir por el propio tratamiento quimioterápico, por procesos autoinmunes o por la pérdida de sangre durante la cirugía. Dos de sus síntomas más típicos, como son la astenia o la fatiga, hacen que la calidad de vida del paciente se vea muy reducida.

MAYORES INFORMES: ICOMEM


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miércoles, 4 de julio de 2007

IMPACTO DEL CÁNCER INFANTIL

miércoles, 4 de julio de 2007

Impacto en el niño

El niño al que se diagnostica una enfermedad como el cáncer se enfrenta a

un amplio espectro de emociones: miedo, ira, soledad, depresión o ansiedad.

Al conocer el diagnóstico, los niños suelen preguntarse si van a morir y, en función

de su edad, lograrán comprender en mayor o menor medida la enfermedad y

verbalizar sus sentimientos y sus miedos.

Los niños más pequeños manifiestan principalmente su preocupación por

el dolor y el miedo a separarse de sus padres y de su entorno durante las hospitalizaciones.

En los más mayores surgen sentimientos de soledad si la enfermedad no les permite participar en sus actividades diarias. El miedo a la muerte y el estrés debido a los posibles cambios físicos que pueden experimentar
son más comunes en los adolescentes.

En Oncología infantil se diferencia entre el dolor procedente de la propia enfermedad y el dolor causado por los procedimientos de diagnóstico o el tratamiento médico. La enfermedad puede causar dolor al niño debido a que afecta a los tejidos blandos, por ejemplo cuando el tumor presiona un nervio.

A lo largo del tratamiento, el niño con cáncer debe exponerse a procedimientos

potencialmente estresantes, como la radioterapia, quimioterapia o extracciones de

sangre, que en ocasiones se han considerado incluso más dolorosos que la propia

enfermedad. Por ello, también es común que se generen en ellos comportamientos

negativos extremos, gritos, oposición, resistencia general y poca colaboración con el personal medico, lo que puede dificultar la adherencia al tratamiento.

Los trastornos del sueño y/o la fatiga son frecuentes en niños que padecen la enfermedad del cáncer. El dolor puede alterar su ritmo de sueño, como también las preocupacionesy el miedo por la enfermedad o la ansiedad por su futuro. La fatiga puede deberse a problemas de anemia o desnutrición.

Los problemas de ansiedad que manifiestan los niños con cáncer surgen debido

a diversos motivos. Destacan las frecuentes hospitalizaciones que suponen una ruptura en sus hábitos y su vida cotidiana, la separación de sus padres y hermanos, y el miedo a la muerte, sobre todo si la información que se les proporciona es contradictoria.

También se sienten alterados por el temor a las curas, a las batas blancas y a los instrumentos y procedimientos médicos, por la toma de determinados fármacos, por el sueño y por el dolor.

Junto a la ansiedad, el niño puede mostrar un estado de ánimo bajo, lo que le hace

sentirse con pocas fuerzas para afrontar la enfermedad. La depresión se puede manifestar en el paciente oncológico con llantos frecuentes, tristeza, irritabilidad, aislamiento, falta de interés por las actividades de juego, problemas de sueño, etc.

Los cambios físicos que el niño con cáncer experimenta durante su enfermedad

y su tratamiento, por ejemplo la pérdida del cabello o la variación de peso, pueden amenazar su autoestima y contribuir a la aparición de problemas en sus relaciones sociales.

Las visitas continuadas al hospital suponen la separación de sus compañeros y amigos, lo que dificulta sus relaciones y puede generar su aislamiento. En el colegio, el niño a menudo debe explicar a sus compañeros por qué no asiste con regularidad a las clases y el motivo de sus frecuentes hospitalizaciones, despertando con frecuencia sentimientos de pena y compasión e incluso un posible rechazo.

En el personal del colegio surgen con frecuencia muchas dudas acerca de cuál debe ser su comportamiento con el niño enfermo, puesto que pueden percibirle
como débil o frágil, lo que requiere proporcionarles información sobre la enfermedad y las peculiaridades de su tratamiento.

IMPACTO EN LA FAMILIA

Al escuchar el diagnóstico de la enfermedad de sus hijos, los padres pueden experimentar rabia, dolor o negación; posteriormente aparecen rasgos depresivos y finalmente la aceptación del cáncer. Todas ellas son emociones normales, pero si son muy intensas pueden afectar a la comprensión de la enfermedad. Los padres pueden sentirse culpables e impotentes por no poder proteger a su hijo del cáncer.

Asimismo, suelen experimentar inseguridad en un primer momento por si no son capaces de proporcionarle los cuidados que requiere y porque desconocen si el tratamiento será exitoso y si el niño se curará. Buscan razones y tratan de explicar por qué su hijo tiene cáncer, resultándoles difícil asimilar la enfermedad y aceptar que no hay ninguna razón por la que el niño sufre cáncer. Pueden, asimismo, mostrarse sobreprotectores o mostrar resentimiento al pensar que su hijo está enfermo mientras que otros niños están sanos. La ansiedad y los trastornos del estado de ánimo aumentan en los padres que acaban de recibir el diagnóstico o en
aquellos cuyos hijos se encuentran ya en tratamiento. Pueden agravarse los problemas conyugales si ya existían o surgir nuevas desavenencias. Por todo ello es muy importante el apoyo social percibido de los padres por parte de otros familiares y amigos.

Las repercusiones de la enfermedad no afectan únicamente al niño y a sus padres,
sino también a los otros hijos del matrimonio, quienes perciben las consecuencias de la enfermedad de su hermano. Los cuidados especiales que requiere el enfermo oncológico puede generar celos y enfado en los otros niños, sobre todo si e paciente se encuentra hospitalizado y uno de los padres debe abandonar el hogar para permanecer junto a éste con la consiguiente desatención de los otros hijos. Asimismo, los hermanos del niño enfermo pueden sentirse culpables por permanecer sanos, experimentar miedo a enfermar ellos también o manifestar conductas inadecuadas para captar la atención que se encuentra desviada hacia el hermano enfermo.

INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA EN
EL CÁNCER INFANTIL

Los niños que padecen una enfermedad oncológica presentan las siguientes necesidades

1. Necesidades emocionales que son comunes a todos los niños, aunque no estén enfermos. Incluye la necesidad de sentirse queridos, de desarrollar un sentimiento de pertenencia, de sentir auto-respeto, de obtener una sensación de logro, de seguridad y de auto-conocimiento, y de sentirse libres de sentimientos de culpabilidad. Se trata de necesidades a veces insatisfechas por la alteración de la rutina diaria y el contacto reducido con quienes pueden satisfacerlas.

2. Necesidades que surgen de la reacción del niño ante la enfermedad, la hospitalización y los tratamientos. Los temores y sentimientos de culpa e inutilidad requieren de: apoyo, cariño, empatía, comprensión, aprobación, amistad seguridad, compasión y disciplina. Cada fase de la enfermedad genera, además, necesidades específicas que atender.

3. Necesidades que surgen de la concepción que el niño tiene de la muerte, las cuales generan reacciones de temor, ansiedad, soledad, tristeza, etc. La repercusiones del cáncer infantil y las necesidades de los niños que padecen la enfermedad y de sus familias justifican la conveniencia de llevar a cabo una intervención psicológica durante la fase de diagnóstico y de tratamiento. Se pretende con ello dotar a los niños y a las familias de información y estrategias de afrontamiento adecuadas para hacer frente a la nueva situación.

INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA DURANTE EL
DIAGNÓSTICO

La comunicación del diagnóstico es una de las fases más estresantes de la enfermedad, puesto que ningún padre se encuentra preparado para escuchar que su hijo tiene cáncer. Conocer el diagnóstico supone un impacto psicológico muy fuerte en la familia y despierta muchas emociones en todos sus miembros. En pocos minutos los padres deben asimilar una gran cantidad de información acerca del diagnóstico (tipo de cáncer, fase de la enfermedad, etc.) y del tratamiento (duración, efectos secundarios, hospitalizaciones, etc.). A pesar de que los padres pueden sospechar cuál puede ser el diagnóstico, la confirmación de éste les provoca un shockenorme. Tras conocer el diagnóstico, los padres se plantean si deben informar a su hijo. Es importante ser honesto con el niño enfermo puesto que probablemente percibirá la ansiedad y preocupación en sus familiares y, sin una explicación razonable, utilizará su imaginación para justificar lo que ocurre.
El niño tiene derecho a saber qué le está sucediendo. En el momento de conocer el
diagnóstico necesita mucho apoyo. Los menores de 2 años no tienen capacidad
para comprender qué significa la enfermedad, pero sí sienten miedo y ansiedad al
separarse de sus padres y durante el transcurso de los procedimientos médicos. De los 2 a los 7 años comprenden mejor qué es una enfermedad, pero pueden vincularla con algún hecho concreto, como por ejemplo su mal comportamiento, ya que consideran que las enfermedades ocurren por una razón muy determinada. Se les debe aclarar, por ello, que no son culpables de la enfermedad y que ésta no es un castigo. Asimismo, debemos advertirles que es normal que experimenten emociones como miedo, ansiedad y tristeza. A partir de los 7 años la comprensión de los niños de la enfermedad y del tratamiento es mayor, por lo que se les puede dar una explicación un poco más detallada y disipar sus dudas y preocupaciones sobre cómo les va a afectar el cáncer.
Los niños mayores de 12 años logran comprender la complejidad de la enfermedad
y los efectos de los tratamientos. Una vez comunicado el diagnóstico, se
debe escuchar y comprender al niño, dándole la oportunidad de expresar sus sentimientos.

INTERVENCIÓN PSICOLÓGICA DURANTE LA
FASE DE TRATAMIENTO

Durante la fase de tratamiento debe continuar el contacto de los padres con el
personal medico, con el objetivo de aclarar las dudas que surjan .Los padres desean saber qué puede ocurrirle a su hijo para poder planificar su futuro. La incertidumbre respecto a los efectos de la enfermedad y el éxito del tratamiento
les causa una ansiedad muy elevada, que puede reducirse si el equipo médico resuelve sus inquietudes y preocupaciones.
En el cáncer infantil resulta de gran importancia proporcionar apoyo al enfermo, no sólo por parte de los familiares y el personal medico sino también de la escuela.
El cáncer es una de las enfermedades más temidas en la actualidad. Si la enfermedad afecta a la población infantil la consternación que despierta es todavía
mayor.

MAYOR INFORMACION : BUCM


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martes, 3 de julio de 2007

TRATAMIENTO PSICOLOGICO EN CANCER DE MAMA

martes, 3 de julio de 2007

La psicología es uno de los aspectos que mas se tiene en cuenta en la atención de los pacientes con cáncer frente a la tendencia a patologizar el tratamiento y centrarse en la atención clínica del tumor en sí. El tumor de mama es el mas difícil de adaptarse a los cambios que provoca tanto físicos como psicológicos para el paciente y así mismo los cambios que genera en su entorno.

Una intervención psicoterapéutica individual o grupal reduce la ansiedad.

Los efectos secundarios que afectan la imagen hacen que muchas de las pacientes se sientan menos mujeres.

Quizás por ello sea este tumor el que mayores esfuerzos ha concentrado desde la psicología.

Por esta razón es importante educar a los pacientes respecto a los cambios de hábitos que su vida tendrá.

El psicólogo pude sugerir a sus pacientes hacer ejercicio deforma forma que sienta que recupera la capacidad de control sobre su vida y combate la depresión y la ansiedad

Una intervención psicoterapéutica individual o grupal reduce los niveles de ansiedad, las preocupaciones por desarrollar cáncer, los síntomas depresivos y la afectación por las pérdidas afectivas previas. Este tipo de intervención psicológica, requiere técnicas interpersonales para atender a las perdidas afectivas, terapia familiar y técnicas de terapia existencial para manejar temas como la incertidumbre, mortalidad e identidad

MAYOR INFORME: ELPAIS.COM


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PSICOONCOLOGIA GENERALIDADES

La Psicooncología es la especialidad que surge de la fusión entre la psicología, la psiquiatría con la oncología y se encarga de la evaluación y tratamiento de los aspectos psicológicos, sociales, culturales, espirituales, filosóficos, religiosos y económicos..

La psicooncologia tiene como objetivo el estudio y la investigación de los aspectos Psicológicos, sociales, culturales, espirituales, psico-biológicos, psiquiátricos y conductuales del paciente con cáncer, las reacciones secundarias y colaterales de los tratamientos oncológicos, las repercusiones en su familia así como en el equipo terapéutico.
La Psicooncología. Enseña los aspectos emocionales del cáncer.

MAYORES INFORMES:
Sociedad Mexicana de Psicooncología

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viernes, 15 de junio de 2007

PSICOONCOLOGiA

viernes, 15 de junio de 2007

La Psicooncología, también antes llamada Psicología Oncológica y Oncología Psicosocial, estudia la influencia de los factores psicológicos sobre la aparición del cáncer y su evolución, como también el estudio de las reacciones psicológicas del paciente oncológico, su familia y el personal asistencial, a lo largo de todo el proceso de la enfermedad. Además se advierte valorar otros parámetros, distintos a los estrictamente biológicos, en el tratamiento del cáncer.

Se pueden describir dos enfoques de acción de la psico-oncología. El primero en consolidarse históricamente es el enfoque reactivo que se centra en brindar el mejor apoyo para sobrellevar la enfermedad oncológica.

El segundo enfoque, se centra en restituir la salud de la persona que hoy presenta esta enfermedad o prevenir su aparición y se denomina proactivo.

El cáncer es una enfermedad de la persona, no de un órgano y por lo tanto, el tratamiento debe abordar todos los aspectos de la persona.

Como tal, el enfoque proactivo cabe en el modelo Biosicosocial de la salud, el que busca explicar las interacciones del organismo, el ambiente y una serie de fenómenos psicológicos, la conceptualización de salud como algo más que la mera ausencia de enfermedad, sino más bien dependiente de una reacción de equilibrio entre estos tres elementos, que implica sentirse bien tanto consigo mismo como con el entorno

social y ambiental.

La psico-oncología reactiva cubre aspectos relacionados con la sicoprofilaxis de los tratamientos, el manejo del dolor, asistencia al paciente en etapas avanzadas de la enfermedad, elaboración del duelo, así como asesoría y apoyo a la familia, y al equipo de salud. La Psicooncología reactiva se basa netamente en el modelo médico, y psicosocial

Por su parte, la psico-oncología proactiva considera que la visión reactiva, cubre sólo una parte de los objetivos y que la otra parte de los objetivos implican la colaboración con el paciente en el proceso para descubrir las características de su estilo de vida que pavimentaron el camino a su enfermedad.

Para la psico-oncología como disciplina, la atención psico-social constituye un importante componente de los cuidados que se proporcionan a los pacientes oncológicos. Dicha atención incluye grupos de soporte, entrenados desde un punto de vista psico-social, e intervenciones médicas.

Cuando la enfermedad ya se ha presentado, los psico-oncólogos en su atención cumplen la función de apoyar, orientar y acompañar al paciente, a su familia desde el inicio del diagnóstico.

Ahora bien, de acuerdo a las distintas etapas de la enfermedad el rol del psico-oncólogo es:

  • Prevención del cáncer
  • Diagnóstico: Prevención del estrés. Ayuda al paciente y su familia a procesar y contener las emociones generadas por la recepción del diagnóstico de cáncer.
  • Tratamiento en general: informar al paciente y su familia respecto de los cambios que deberán enfrentar a

raíz del tratamiento. Ayudar en la recuperación de la salud física y mental.

  • En el ámbito de los cuidados paliativos, se destaca el manejo del dolor y otros síntomas, la orientación y apoyo al cuidador y a la familia, el apoyo para enfrentar la proximidad de la muerte, y todo aquello que permita mejorar su calidad de vida.
  • Duelo: elaborar las distintas etapas características del proceso de duelo.

Resulta esencial comprender y tratar los aspectos emocionales de los pacientes oncológicos para mejorar su presente y fortalecer el futuro a partir no sólo del apoyo sino también del re-aprendizaje de estilos de vida.

La importancia de la psicooncología está más a la vista a nivel de las consecuencias psicológicas de la enfermedad, siendo un hecho comprobado de que padecer un cáncer supone un estrés vital muy grave, que amenaza con agotar los recursos psicológicos de la persona.

El cáncer se constituye como una enfermedad en relación a la nueva vida que nos hemos construido en coherencia a los valores que le dan crecimiento a la modernidad.

Se debe formar al paciente respecto a su enfermedad y los cambios físicos y psicológicos a lo largo de esta.


Mayores informes:U.CHILE


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jueves, 14 de junio de 2007

PSIQUIATRIA EN ONCOLOGIA

jueves, 14 de junio de 2007

Los pacientes con procesos oncológicos, presentan trastornos de adaptación a lo largo del curso de su enfermedad en el 68% de los casos, el 25-40% padecen trastornos depresivos y la presencia de cuadros confusionales afecta al 15% de los sujetos. Sin embargo sólo el 5% reciben una atención psiquiátrica, que en el 70% de los casos es de tipo psicofarmacológico y las intervenciones psicoterapéutica

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miércoles, 16 de mayo de 2007

¿Qué es psicooncología?

miércoles, 16 de mayo de 2007

La Psicología es el estudio científico de la conducta y la experiencia, de cómo los seres humanos y los animales sienten, piensan, aprenden y conocen para adaptarse al medio que les rodea. La psicología moderna se ha dedicado a recoger hechos sobre la conducta y la experiencia, y a organizarlos sistemáticamente, elaborando teorías para su comprensión. Estas teorías ayudan a conocer y explicar el comportamiento de los seres humanos y en alguna ocasión incluso a predecir sus acciones futuras, pudiendo intervenir sobre ellas.

Históricamente, la psicología se ha dividido en varias áreas de estudio. No obstante, estas áreas están interrelacionadas y frecuentemente se solapan unas a otras. La psicología fisiológica, por ejemplo, estudia el funcionamiento del cerebro y del sistema nervioso, mientras que la psicología experimental aplica técnicas de laboratorio para estudiar, por ejemplo, la percepción o la memoria.

Las áreas de la psicología pueden también describirse en términos de áreas de aplicación. Los psicólogos sociales, por ejemplo, están interesados en las influencias del entorno social sobre el individuo y el modo en que éstos actúan en grupo. Los psicólogos industriales estudian el entorno laboral de los trabajadores y los psicólogos de la educación estudian el comportamiento de los individuos y grupos sociales en los ambientes educativos. La psicología clínica, por último, intenta ayudar a quienes tienen problemas en su vida diaria o sufren algún trastorno mental.

Características Actuales En Psico-Oncología

1)A la ideología conductista se le opone una ideología Psicodinámica.
Propuesta: Responder al efecto de la clasificación compulsiva, con una Clínica fundamentada en la estructura del psiquismo humano, investigando las conexiones lógicas con las afecciones orgánicas.
2)Con el objetivo de homogeneizar la comunicación se produce un vaciamiento conceptual y una equivalencia de categorías muy disímiles. Ejemplos: trauma = hecho biográfico desgraciado; angustia = stress; dolor psíquico = depresión = tristeza; conflicto = problema.
Propuesta: Sostener las diferencias y conceptualizaciones propias de cada enfoque, sus procedimientos y operaciones particulares, dando cuenta de ellos y sus razones.
3)Se valoriza el consenso sobre funciones y efectos deseables en las prácticas. Ejemplos: contención, escucha, análisis de la crisis y del espacio terapéutico, respuesta a la demanda del paciente y la familia, elaboración de fantasías, duelos y ansiedades.
4)Suposición implícita de acuerdo con el equipo médico en relación a diagnóstico, propuesta terapéutica y pronóstico, de lo cual se desprende como objetivo la "adaptación a la enfermedad"
5)El acento en la esperanza, los mensajes positivos, la fe, la confianza y el optimismo; las referencias infaltables al ámbito religioso, el orden de la trascendencia y la espiritualidad, frecuentemente obturan la inclusión de la tematización de la muerte a nivel singular, que da cuenta más de la angustia del asistente que del asistido.
6)La aspiración científica como ideal, se ve plasmada en muchos casos en estudios estadísticos que relacionan arbitrariamente variables oncológicas con sucesos biográficos o tests de personalidad, derivando en conclusiones insostenibles.

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