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martes, 10 de mayo de 2011

Postergar la maternidad aumenta el riesgo de cáncer de seno

martes, 10 de mayo de 2011
Estudios aseguran que retrasar la llegada del primer hijo es un factor que predispone para el desarrollo de este tipo de tumor. Un prestigioso especialista explicó por qué sucede esto y cómo prevenir la enfermedad.

El cáncer de mama es una de las principales causas de muerte de mujeres a nivel mundial. Debido a esto, en todo el planeta se llevan adelante campañas de prevención, que intentan concientizarlas sobre la importancia de la consulta rutinaria al especialista para evitar el desarrollo de este mal.

No obstante, y más allá de la realización anual de estudios ginecológicos completos, existen factores sociales que inciden en la aparición de la enfermedad. Dentro de este grupo se encuentra la maternidad.

El prestigioso médico italiano Umberto Veronesi, cirujano especialista en cáncer de mama y fundador del Instituto Europeo de Oncología, dialogó con Infobae.com sobre las consecuencias negativas que trae aparejada la llegada de un hijo tal y como se la enfrenta en la actualidad.

Según explicó, en el mundo la incidencia del cáncer de mama aumentó a causa, en general, de la postergación de la maternidad.

“Las mujeres actualmente tienen un mayor riesgo, y las razones son que tienen menos cantidad de hijos y el embarazo protege contra los tumores de mama. Además, empiezan a tener hijos en edades más avanzadas”, lo cual también influye de manera negativa, explicó Veronesi.

En ese sentido, especificó que “las mujeres cuando tienen hijos muy jóvenes no tienen tumores de mama, y cuando tiene cantidad de hijos tampoco los sufren”.

Otro de los factores que predisponen al desarrollo de la enfermedad es la alimentación del bebé, cada vez más alejada de los medios naturales y más cercana a las mamaderas y las leches industrializadas. “Ahora la lactancia está muy reducida, lo cual contribuye a este aumento”, afirmó el especialista.

La clave: la detección temprana

Veronesi explicó que “al no poder aplicarse terapias preventivas, la ciencia se ha enfocado en el diagnóstico precoz de esta enfermedad”.

En ese sentido, destacó la utilización actual de mamografías, ultrasonido a través de la ecografía y la resonancia magnética, que permiten “detectar tumores de hasta cinco milímetros de diámetro” con mucha efectividad.

“La edad indicada para iniciar este tipo de detección es a los 30 años con ecografías; la mujer de más de 40 años, haciéndose mamografías; y aquellas que tienen antecedentes genéticos o que su test genético las considera o las coloca dentro de un grupo de alto riesgo deben empezar antes de los 20 años y deben hacerse una resonancia magnética cada cinco años”, especificó el doctor.

Entonces, es esencial que las mujeres tomen las riendas de su salud mamaria. Para Veronesi, la mejor manera es a partir de tres sencillos pasos:

1- Que cada una conozca mejor o a fondo su seno.

2- Que reconozcan que ésta es una enfermedad especial, que cura si se la detecta precozmente y mata si se la descubre tardíamente.

3- Que enfrente esto con optimismo, determinación y voluntad. “Muchas veces la mujer se descubre o intuye que puede tener esta enfermedad y finge no tenerla, por lo que demora su examen. Y con eso lo único que está haciendo es agravar su situación”, sostuvo.

“Las mujeres son las que tienen hoy en su mano el manejo de esta situación. Ya no es un problema de la medicina, es un problema de la mujer que es la que debe recurrir precozmente para hacer el diagnóstico”, finalizó Veronesi.


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